Teníamos intención de visitar la Torre Tavira pero no conseguimos entrada y aquí estaba incluida.
Alejandro nos estaba esperando y la verdad es que fue como si lo conociéramos y nos contara cosas de Cádiz mientras paseábamos, algo totalmente distinto a las rutas a pie que ya hemos hecho anteriormente en otros sitios. Alejandro es muy atento, cercano y divertido, además no usa micrófono y se nota que es de aquí y conoce lo que cuenta, ya tenemos un amigo Cádiz!
Terminamos en un sitio muy especial y espectacular, con una consumición incluida. No cuento más, es sorpresa.