Caminar por el Paseo Fernando Quiñones es adentrarse literalmente en el océano. Este emblemático malecón de piedra une el casco urbano de Cádiz con el Castillo de San Sebastián a lo largo de un kilómetro flanqueado por arrecifes, escolleras y el rumor constante de las olas rompiendo a ambos lados.

Bautizado en honor al genial escritor y cronista gaditano, este camino sobre el agua ocupa el lugar donde la tradición sitúa el antiguo templo fenicio de Kronos. El recorrido regala una de las mejores puestas de sol de toda Andalucía, con el horizonte abierto y la silueta de la ciudad recortada a tus espaldas. Pasear por aquí es desconectar del ruido, sentir la brisa pura y comprender por qué esta tierra siempre ha vivido de cara al mar.